- Riyad Mansour acusa a Israel de usar el hambre como arma de guerra.
- Denuncia la muerte de al menos mil 300 niños por bombardeos y el colapso humanitario en Gaza.
- Reclama inacción internacional ante la destrucción de hospitales, panaderías y fuentes de agua.
Durante la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU celebrada este miércoles 28 de mayo, el embajador de la Misión de Observación de Palestina ante Naciones Unidas, Riyad Mansour, rompió en llanto mientras denunciaba la crisis humanitaria que afecta a millones de palestinos en la Franja de Gaza.
Visiblemente afectado, Mansour relató la desesperación de las madres que abrazan los cuerpos sin vida de sus hijos. “Los niños se mueren de hambre. Las imágenes de madres acariciando a sus hijos inmóviles, hablándoles, disculpándose… ¡Es insoportable! ¿Cómo alguien puede tolerar este horror?”, expresó entre lágrimas.
El embajador aseguró que cerca de mil 300 menores han perdido la vida a causa de los bombardeos del ejército israelí, mientras que decenas más enfrentan inanición. Denunció que la población palestina ha sido privada de agua, alimentos y medicinas durante meses, y acusó a Israel de destruir deliberadamente las condiciones mínimas de supervivencia en Gaza.
“Es indignante ver esta situación, y aun así no están actuando. ¿Cuánto más quieren? Aquí la verdadera preocupación es cómo deshacerse de los palestinos: matándolos, matándolos de hambre y destruyendo Gaza para forzarlos a irse”, declaró ante los representantes internacionales.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) también ha advertido que las restricciones impuestas por Israel han dificultado la entrega de ayuda esencial a la población civil, violando principios humanitarios básicos.
Según reportes del organismo, la ofensiva aérea y terrestre israelí ha destruido hospitales, panaderías, sistemas de agua potable y otras infraestructuras críticas, agravando aún más la crisis.





