• Departamento de Defensa identifica a CJNG, Sinaloa, Golfo y Noreste como principales abastecedores de drogas
• Reporte señala que los cárteles han creado infraestructura e influencia dentro de Estados Unidos
• A pesar de caídas en incautaciones de fentanilo, el tráfico de cocaína y metanfetamina sigue alto
El Departamento de Defensa de Estados Unidos advirtió nuevamente que los cárteles mexicanos representan una amenaza directa a su seguridad nacional, según su más reciente informe de amenazas globales 2025, elaborado por la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA).
El reporte señala que los cárteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación (CJNG), del Golfo y del Noreste son actualmente los principales proveedores de drogas en el mercado estadounidense. Además, el Cártel de Juárez mantiene el control de corredores estratégicos en el estado de Chihuahua, cerca de puertos de entrada clave hacia Estados Unidos.
La DIA advierte que estas organizaciones, junto con grupos violentos como la Mara Salvatrucha (MS-13) y el Tren de Aragua, han consolidado una infraestructura operativa dentro de EE.UU., lo que incrementa los riesgos de seguridad interna.
Tráfico de fentanilo y otras drogas
El informe también advierte sobre la continua amenaza del fentanilo, aunque reconoce una disminución del 30% en las incautaciones durante el primer semestre de 2025, atribuida a mayores detenciones de líderes criminales en México y a una estrategia de ajuste en la producción por parte de los cárteles, buscando aumentar la rentabilidad tras la caída en los precios.
Esta reducción se suma a una baja del 19% reportada en 2024. Sin embargo, el problema persiste: más de 86 mil personas murieron por consumo de fentanilo en Estados Unidos en 2024.
En contraste, el tráfico de cocaína y metanfetamina sigue siendo elevado, impulsado por la alta rentabilidad de estas sustancias en el mercado estadounidense.
La frontera sur, punto clave
La frontera entre México y Estados Unidos continúa siendo una zona crítica para el tráfico de drogas, usada tanto por organizaciones criminales transnacionales como por potenciales actores terroristas, según el Departamento de Defensa.





