- El líder norcoreano condenó el fallo en la botadura de un nuevo destructor como una “negligencia inaceptable”.
- Corea del Norte reconoció el incidente, algo poco común en su política informativa.
- Se presume que el buque fue construido con asistencia técnica rusa.
El régimen de Corea del Norte enfrenta una situación incómoda tras el fracaso en el lanzamiento de uno de sus nuevos buques de guerra, lo que provocó una dura reacción del líder Kim Jong-un. El incidente ocurrió el pasado miércoles durante una ceremonia en el puerto de Chongjin, al noreste del país, donde el destructor de 5.000 toneladas sufrió un grave accidente al volcarse durante su botadura.
La Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA) citó a Kim calificando lo sucedido como un “acto criminal” y responsabilizando tanto a los ingenieros como al personal técnico involucrado. “Se trata de un descuido absoluto, de irresponsabilidad y empirismo sin base científica”, señaló el líder norcoreano, visiblemente molesto durante el evento.
Aunque no se ha informado si hubo víctimas, el daño estructural en el casco del buque fue confirmado por medios estatales. Un portavoz del Estado Mayor Conjunto surcoreano declaró el jueves que el barco permanece volcado en el mar.
Un revés para la modernización militar norcoreana
Este percance supone un duro golpe para Pyongyang, que ha buscado en los últimos años reforzar su presencia naval con tecnología de punta y una renovada flota militar. El fallo en la botadura es especialmente delicado, ya que se trataba del segundo destructor presentado públicamente en menos de un mes.
El primero, denominado Choe Hyon, fue mostrado oficialmente el pasado 25 de abril, y según reportes del gobierno, está equipado para operar con misiles balísticos y de crucero con capacidad nuclear. Fuentes surcoreanas creen que ambos buques habrían sido desarrollados con ayuda técnica proveniente de Rusia.
Reconocimiento inusual
Corea del Norte rara vez reconoce fallos en sus proyectos militares, lo que hace que este reconocimiento público sea llamativo. Para algunos analistas, la decisión de admitir el error apunta a una estrategia de transparencia controlada para demostrar determinación en el proceso de modernización.
“Es un hecho vergonzoso, pero también indica que el régimen está comprometido con ampliar su poder naval”, opinó Moon Keun-sik, experto en defensa marítima de la Universidad Hanyang, en Seúl. Según el especialista, la magnitud del barco y la falta de experiencia del personal podrían haber contribuido al error técnico.
El sitio especializado 38 North informó que la botadura del buque se realizó de forma lateral, un método inusual en Corea del Norte, lo que pudo haber aumentado los riesgos del procedimiento.
Kim Jong-un adelantó que convocará una reunión del Partido de los Trabajadores a finales de junio para revisar y sancionar lo ocurrido, en medio de sus esfuerzos por contrarrestar lo que considera amenazas de Estados Unidos y sus aliados.



