- La presidenta considera que es mejor orientar que censurar, y promover alternativas musicales positivas.
- Aclaró que la imputación a Los Alegres del Barranco fue decisión exclusiva de la Fiscalía de Jalisco.
- Señaló que el problema no es el género musical, sino las letras que exaltan la violencia y el narcotráfico.
La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que su gobierno no busca prohibir los llamados “corridos tumbados”, pese a la reciente polémica por la imputación contra el grupo Los Alegres del Barranco en Jalisco, acusados de apología del delito por hacer referencias a líderes criminales en sus presentaciones.
Durante su conferencia matutina del 7 de mayo, Sheinbaum subrayó que la decisión de la fiscalía jalisciense es independiente, y sostuvo que su postura es clara: más que prohibir, es necesario educar y orientar a los jóvenes para que ellos mismos decidan dejar de escuchar música que glorifica la violencia.
“No debe prohibirse, sino promover otro tipo de música. La prohibición, cuando no se explica, puede no funcionar. Lo mejor es educar y orientar para que los jóvenes por decisión propia dejen de escuchar ese tipo de contenidos”, expresó.

La mandataria puntualizó que no está en contra del género musical en sí, sino de las letras que hacen apología al narcotráfico, al consumo de drogas o a la violencia. Afirmó que los corridos pueden abordar otros temas como el amor, la vida, la paz o la naturaleza, sin transmitir mensajes negativos.
“Hay corridos tumbados que son una expresión innovadora de los jóvenes, lo que hay que cambiar es el contenido de las letras. No es el ritmo, es el mensaje”, explicó.
Sheinbaum también hizo referencia al impacto de otros productos culturales, como los videojuegos violentos, y sugirió fomentar nuevas formas de entretenimiento y música que no estén asociadas a la violencia.




