- La actriz impactó con un look blanco de sastrería impecable diseñado por Pharrell Williams.
- El atuendo evocó los zoot suits de los años 40 y el estilo de Bianca Jagger.
- Su estilismo reafirma su papel como ícono de moda y expresión cultural.
Zendaya volvió a capturar todas las miradas en la MET Gala 2025, no solo por su atuendo espectacular, sino por el mensaje cultural que lo acompañó. En esta edición, cuyo tema fue Sleeping Beauties: Reawakening Fashion y cuyo código de vestimenta sugería “The Garden of Time”, la actriz optó por reinterpretar la elegancia clásica con un traje sastre blanco firmado por Louis Vuitton.
El conjunto, diseñado por Pharrell Williams, director creativo de la línea masculina de la casa francesa, consistía en un chaleco entallado con botones joya, blazer de solapa angosta y pantalones acampanados con una caída precisa. Esta elección no fue meramente estética: el atuendo hacía referencia directa al zoot suit, símbolo de resistencia y orgullo en la moda afroamericana durante los años 40 y 50, que en su momento fue incluso criminalizado por su carácter disruptivo.
El estilo de Zendaya no tuvo errores
Zendaya acompañó su look con un sombrero de ala ancha en fieltro blanco, bolso “Speedy” adornado con perlas y joyas de Bulgari, reafirmando su rol como embajadora global de la firma italiana. El estilismo estuvo a cargo de su colaborador habitual, Law Roach, quien reveló que el look también fue un homenaje a Bianca Jagger, ícono del Studio 54 y pionera en apropiarse del traje masculino con feminidad y fuerza.
“El traje fue un tributo a la herencia, al poder y al discurso de la moda como identidad”, explicó Roach, añadiendo que Zendaya “no solo viste, comunica”.
El pantalón acampanado, pieza clave del conjunto, continúa su ascenso como tendencia de poder. Celebridades como Bad Bunny y A$AP Rocky lo han adoptado, y casas como Saint Laurent y Jacquemus lo han incluido en sus colecciones recientes, consolidando su vigencia como prenda emblemática tanto para hombres como para mujeres.
El maquillaje fue sobrio, con labios en tonos nude y una piel luminosa que resaltaba sin competir con el look. A diferencia de otras ediciones, el peinado se mantuvo minimalista, permitiendo que la estructura del traje y los accesorios tuvieran el protagonismo absoluto.
Desde su debut en la MET en 2015, Zendaya ha hecho de cada aparición una declaración artística. En 2019 fue una Cenicienta futurista de Tommy Hilfiger, en 2022 una guerrera de Versace; este 2025, se presentó como una figura de poder refinado, conectando la moda con historia, identidad y representación cultural.





