- Más de 3,700 muertos y 1.3 millones de afectados tras el sismo de marzo.
- OMS advierte sobre posibles epidemias impulsadas por el inicio de los monzones.
- Se requieren 8 millones de dólares para reforzar la atención médica en las zonas afectadas.
A un mes del devastador terremoto que sacudió el centro de Birmania (Myanmar) el pasado 28 de marzo, las consecuencias siguen agravándose. El sismo de magnitud 7.7 dejó más de 3,700 personas fallecidas, alrededor de 5,100 heridas y afectó a cerca de 1.3 millones de habitantes, según la Federación Internacional de la Cruz Roja (FICR). Además, más de 50,000 edificaciones fueron destruidas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el riesgo de epidemias en el país es alto y podría incrementarse con la llegada de la temporada de monzones. Thushara Fernando, representante de la OMS en Birmania, alertó sobre un “peligro real” de brotes de enfermedades como dengue y malaria, debido a la contaminación del agua y las precarias condiciones sanitarias en las zonas más afectadas.
¿Cómo viven las personas afectadas por el terremoto?
Actualmente, unas 198,000 personas siguen desplazadas, viviendo en campamentos improvisados. La OMS ha reportado ya varios casos de diarrea aguda en estos asentamientos, lo que refuerza las preocupaciones sobre posibles brotes epidémicos.
En respuesta, la OMS y organizaciones aliadas han iniciado campañas de prevención de enfermedades como el dengue. De los 22 equipos médicos de emergencia desplegados inicialmente, 10 continúan operando para brindar atención a la población damnificada.
Para sostener las acciones de respuesta, la OMS ha solicitado 8 millones de dólares, destinados a fortalecer la atención sanitaria y los esfuerzos de prevención en las áreas más golpeadas por el desastre.
Con la temporada de lluvias a punto de comenzar, las autoridades sanitarias temen que las condiciones de salubridad empeoren aún más, facilitando la expansión de enfermedades transmitidas por mosquitos y por agua contaminada. Organismos internacionales mantienen vigilancia constante ante una situación que describen como crítica.




