- El pez cabeza de serpiente puede respirar aire y desplazarse por tierra.
- Se ha expandido por al menos siete estados de EE. UU.
- Su reproducción masiva amenaza ecosistemas y economía local.
Autoridades ambientales de Estados Unidos han encendido las alarmas ante la creciente presencia del pez cabeza de serpiente del norte (Channa argus), una especie invasora originaria de Asia que puede respirar fuera del agua y desplazarse por tierra durante varios días. Su comportamiento inusual y su impacto devastador en los ecosistemas lo han convertido en una seria amenaza para la biodiversidad acuática del país.
Desde su primera aparición en un estanque de Maryland en 2002, la especie se ha extendido por Delaware, Nueva York, Pensilvania, Virginia, Virginia Occidental y Misuri, entre otros estados. El Servicio de Pesca y Vida Silvestre (FWS) ha pedido a la ciudadanía que elimine cualquier ejemplar que detecten, debido al peligro ecológico que representa.
“Son depredadores agresivos, con una capacidad reproductiva alarmante. Una sola hembra puede poner hasta 50,000 huevos, que eclosionan en menos de 48 horas”, detalló Angela Sokolowski, especialista en especies invasoras. Además, su dieta incluye desde peces nativos hasta aves, reptiles e incluso pequeños mamíferos, lo que altera gravemente el equilibrio natural.
Aunque antes se comercializaban como peces ornamentales o alimentos exóticos, su venta, transporte y posesión están hoy prohibidos en numerosos estados. La especie ya ha sido catalogada como peligrosa a nivel federal.
¿Cómo controlarlos?
Si bien la erradicación total parece imposible, la pesca recreativa ha demostrado reducir hasta un 25% de la población local. “La colaboración del público es clave”, afirmaron desde el FWS.
Estos peces suelen habitar pantanos, ríos, lagos y canales, y pueden salir del agua gracias a un sistema respiratorio especializado que les permite absorber oxígeno atmosférico. Su apariencia es inconfundible: cuerpo largo, manchas marrones oscuras, una única aleta dorsal y una gran boca llena de dientes afilados.
Las consecuencias de su expansión no son solo ambientales. Según las autoridades, los municipios que dependen del turismo de pesca podrían sufrir fuertes pérdidas económicas, si la especie continúa extendiéndose.





