- El reloj simbólico se encuentra más cerca que nunca de una catástrofe global.
- Conflictos, armas nucleares y cambio climático agravan la situación global.
- Llaman a Estados Unidos, China y Rusia a liderar acciones para evitar el desastre.
El “Reloj del Juicio Final”, un instrumento simbólico creado por el Boletín de Científicos Atómicos para alertar sobre la proximidad de una catástrofe global, avanzó este año a 89 segundos de la hora final, marcando su punto más crítico desde su creación hace 78 años. Este ajuste refleja el aumento de tensiones internacionales, conflictos armados y amenazas existenciales como el cambio climático.
Los expertos señalaron que la guerra en Ucrania, que ya ha entrado en su tercer año, y los conflictos en Oriente Medio podrían escalar a un nivel nuclear debido a errores de cálculo o decisiones apresuradas. Además, advirtieron que las grandes potencias nucleares están ampliando sus arsenales y que los esfuerzos diplomáticos para el control de armas han sido insuficientes.
“El mundo se encuentra en un momento de peligro extremo. Cada segundo perdido en revertir el curso aumenta la posibilidad de un desastre global”, afirmó el Boletín en un comunicado, haciendo un llamado urgente a las principales potencias mundiales.
Factores de preocupación
El cambio climático también se destacó como un factor crítico que agrava la situación global. Los científicos subrayaron que los efectos del calentamiento global, junto con amenazas emergentes como el mal uso de la inteligencia artificial, pandemias y tensiones sociales, contribuyen a un panorama cada vez más incierto.
“Estamos viendo un progreso insuficiente para abordar estos desafíos. El momento de actuar es ahora”, enfatizó Daniel Holz, presidente del Comité de Ciencia y Seguridad del Boletín. Por su parte, el ex presidente colombiano Juan Manuel Santos instó a los líderes mundiales a trabajar en conjunto: “Las amenazas existenciales requieren liderazgo audaz y cooperación global”.
Contexto histórico
La situación actual es la más alarmante desde 1953, durante la Guerra Fría, cuando el reloj marcó dos minutos para la hora final tras la intensificación de la carrera armamentística entre Estados Unidos y la Unión Soviética, así como las pruebas exitosas de bombas de hidrógeno por ambas potencias.
Hoy, el llamado es claro: Estados Unidos, China y Rusia tienen la responsabilidad de liderar acciones inmediatas para evitar el desastre y salvar a la humanidad de un abismo sin retorno.




