- Netanyahu aclara que el alto el fuego con Líbano no significa el fin de la guerra.
- Su prioridad es reconstruir el norte de Israel y permitir el regreso de los evacuados.
- Respuesta israelí a un ataque de Hizbulá con bombardeos en el sur del Líbano.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, afirmó este martes que el alto el fuego acordado con Líbano, en vigor desde el 27 de noviembre, no es el fin de la guerra. En un mensaje desde Nahariya, una ciudad cercana a la frontera con Líbano, Netanyahu explicó que el objetivo principal es reconstruir el norte de Israel y permitir el regreso de los más de 60,000 evacuados. Aseguró que están aplicando el alto el fuego con firmeza, respondiendo a cualquier violación, sin importar su gravedad.
Durante una reunión con el alcalde de Nahariya, Ronan Marli, Netanyahu agradeció su liderazgo y destacó el apoyo de la comunidad local durante el conflicto. También se comprometió a promover el desarrollo de las zonas industriales de la ciudad y mantener los beneficios fiscales para los residentes.

En cuanto al ataque de Hizbulá contra una posición militar israelí, ocurrido el lunes, Netanyahu lo calificó como una “grave violación” del alto el fuego. Este fue el primer ataque desde el inicio de la tregua, y como respuesta, las tropas israelíes realizaron una veintena de bombardeos en el sur del Líbano.
Netanyahu reafirmó el compromiso de Israel con el alto el fuego, pero advirtió que no tolerarán violaciones y que no permitirán que se repita la situación del 6 de octubre. También afirmó que el norte de Israel debe mantenerse seguro y en crecimiento.
Por otro lado, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que Israel respondería con una ofensiva a gran escala contra todo Líbano si la tregua se rompiera, extendiendo los ataques no solo a la infraestructura y miembros de Hizbulá.


