En Corea del Norte, el songbun es un sistema de clasificación social que marca completamente la vida de sus ciudadanos.
Desde el lugar de nacimiento hasta el acceso a comida, medicinas, educación y trabajo, todo está determinado por la “lealtad” al régimen de la familia Kim.
El songbun, que significa “origen familiar” en coreano, se basa en los méritos o faltas de los antepasados y familiares de cada individuo. Los haeksim son considerados leales al régimen y disfrutan de privilegios como vivir en los municipios más desarrollados, estudiar en la universidad y acceder a los mejores trabajos y servicios de salud.
Por otro lado, los choktae son los ciudadanos considerados “hostiles”, descendientes de terratenientes, comerciantes o colaboradores del imperio japonés, y enfrentan una discriminación sistemática, viviendo en lugares remotos con un acceso limitado a servicios básicos.

Entre estos extremos se encuentran los dongyo, cuyo historial familiar se considera ambiguo o cuestionable en términos de lealtad al régimen. Aunque tienen más oportunidades que los choktae, su estatus social sigue siendo limitado.
El songbun es un tema omnipresente en la vida diaria de los norcoreanos, y aunque se desconoce la proporción exacta de cada clase social, este sistema refuerza el control social del régimen y previene cualquier forma de disidencia o individualismo.


