A pesar de la acelerada implementación del teletrabajo en muchos países, México destaca como el país de Latinoamérica con mayor trabajo presencial a tiempo completo, según un estudio de Ipsos.
En México, el 66% de los trabajadores pasa todos los días de la semana en la oficina, una proporción 10 puntos porcentuales superior al promedio regional.
Esta preferencia por el trabajo presencial en México se atribuye a diversas razones. Por un lado, existe una renuencia a los esquemas híbridos o totalmente en home office, en parte debido a la desconfianza que genera el teletrabajo y la posibilidad de tener más de un empleo a la vez. Además, esta preferencia también se relaciona con las culturas organizacionales en el país, donde la presencia física se percibe como sinónimo de productividad.
Aunque se observa una tendencia hacia el trabajo híbrido en México, el país también destaca por tener uno de los menores niveles de uso de este esquema. El trabajo híbrido ha permitido conservar algunos beneficios del teletrabajo sin perder la colaboración presencial.
Sin embargo, la falta de flexibilidad laboral es un aspecto que genera insatisfacción entre los trabajadores mexicanos. Según el estudio de WeWork, solo el 20% de los trabajadores puede decidir su esquema laboral, lo que refleja una falta de autonomía para elegir los días de trabajo y dependen en gran medida de las decisiones de la empresa o del liderazgo.
La imposición del trabajo presencial a tiempo completo frente al deseo de las personas por mayor flexibilidad es un aspecto que podría impactar negativamente la experiencia de los colaboradores y generar un gran porcentaje de insatisfacción en el trabajo.




