El avión de Alaska Airlines de la marca Boeing que experimentó una explosión durante su vuelo sobre Oregón no estaba siendo empleado para rutas a Hawái después de que se activara una luz de advertencia en tres vuelos distintos, la cual podría haber señalado inconvenientes en la presurización de la aeronave.
Jennifer Homendy, presidenta de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte, reveló que Alaska Airlines optó por restringir los vuelos de larga distancia sobre el agua con este avión, permitiendo un retorno rápido a un aeropuerto en caso de que la luz de advertencia volviera a encenderse. Estas declaraciones fueron realizadas el domingo 7 de enero.
La reacción en los mercados fue evidente, con una caída del 9% en las acciones de Boeing en la apertura de Wall Street este lunes, el primer día hábil tras el incidente. Por su parte, las acciones de Alaska Airlines descendieron un 4%, mientras que las de Spirit AeroSystems, encargada de la construcción del fuselaje del Boeing 737 Max, se desplomaron un 14%.
Homendy advirtió que la luz de advertencia sobre presurización podría no estar relacionada directamente con el incidente del viernes, donde una palanca que cubría una puerta de salida no utilizada detonó el Boeing 737 Max 9 sobre Oregón.
La luz de presurización se encendió en tres vuelos anteriores: el 7 de diciembre, el 3 de enero y el 4 de enero, un día antes de que se produjera la explosión de la puerta. La palanca de la puerta perdida fue encontrada cerca de Portland, Oregón, por un residente local y enviado a la junta de seguridad.
Homendy proporcionó nuevos detalles sobre los momentos caóticos dentro del avión afectado, destacando que la explosión dañó varias filas de asientos y arrancó el aislamiento de las paredes. A pesar de la apertura brusca de la puerta de la cabina, el avión logró retornar a Portland sin lesiones graves entre los 171 pasajeros y seis miembros de la tripulación.
Horas después del incidente, la FAA ordenó la inmovilización de 171 de los 218 Max 9 en funcionamiento, incluyendo todos los utilizados por Alaska Airlines y United Airlines, hasta que se realicen las debidas inspecciones. Las aerolíneas esperan detalles sobre los procedimientos de inspección a medida que la situación se desarrolla.


